Redacción/ Ojo Águila Noticias
Ante la reciente difusión de mensajes intimidatorios firmados presuntamente por grupos delictivos contra eventos masivos en la entidad, la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros informó que las investigaciones ya están en marcha. Según las primeras indagatorias, el caso apunta a un conflicto entre particulares y no a una amenaza real contra la seguridad pública.
Las amenazas, que circularon en redes sociales, hacían referencia a bailes populares programados para este mes de mayo en los municipios de Contla de Juan Cuamatzi, Ixtacuixtla y Tlaxcala capital.
Tras la evacuación preventiva del Palacio de Gobierno debido al sismo registrado este lunes, la mandataria estatal aclaró que el objetivo de estos mensajes es generar alarma innecesaria. Como prueba de que no existe un riesgo inminente, señaló que uno de los eventos programados en Ixtacuixtla se llevó a cabo recientemente sin reporte de incidentes.
“Se trabaja mucho para mantener a Tlaxcala en paz y estos temas a veces afectan o alarman a la población. Tan no pasó nada, que un evento se desarrolló sin contratiempo”, afirmó la gobernadora.
El Gobierno del Estado ha exhortado a los presidentes municipales presentar denuncias formales ante la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) para poder garantizar la tranquilidad de la ciudadanía.
La Unidad de Inteligencia Patrimonial y Financiera investigará el estatus legal y financiero de las promotoras mencionadas en los mensajes, además de que las secretarías de Gobierno y de Seguridad Ciudadana trabajarán de forma conjunta para vigilar los próximos eventos.
Por su parte, el coordinador de Comunicación Social, Antonio Martínez Velázquez, lamentó que disputas comerciales pretendan sembrar miedo. Reiteró que intimidar a la población es un acto que debe ser castigado, por lo que se verificará que todas las actividades de las empresas involucradas sean legales y formales.
Finalmente, las autoridades subrayaron que Tlaxcala se mantiene como un estado seguro y que se actuará con seriedad para salvaguardar la integridad de quienes asistan a los festejos populares de mayo.