Fotografía: Sandra Anaí Escobar Guerrero
Panaderías artesanales venden hojaldras de nuez, guayaba, azucaradas o rellenas de chocolate.
Zahr Zuleiman
Como parte de la tradición de Todos Santos, las panaderías de varios municipios, pero también muchas familias, han comenzado con la venta del tradicional “pan de muerto”, como parte de la cultura que da identidad a los tlaxcaltecas.
La gente podrá encontrar hojaldras de color marrón, azucaradas, de chocolate o las tradiciones con ajonjolí, pero también de diversas variedades.
Los últimos días de octubre y los primeros de noviembre se disparan las ventas por la elaboración de pan de muerto con las hojaldras y pan de sal, mejor conocidos como los ombligos.
En Chiautempan y en los municipios de la región, varias familias aún acostumbran a elaborar sus propias hojaldras, que van desde las pequeñas para esperar las almas de los niños, o bien, las grandes para los accidentados y adultos, así que ponen en marcha sus hornos tradicionales que requiere leña o gas L.P.
De acuerdo al Instituto Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), como muchos otros platillos de comida típica en México, el pan de muerto es resultado de la mezcla de las culturas indígena y española.

Back to top button