El Juego Sobre la Mesa
Rubén Rocha Moya, el García Luna de Morena

Opinión de Cristian Flores
El caso Rocha Moya no es una crisis más para Morena; es la confirmación de que la Cuarta Transformación empezó a resquebrajarse. Lo que durante años denunciaron con furia y señalamientos al gobierno de Felipe Calderón por ser un narcogobierno, ahora les estalla en la cara con un gobernador morenista acusado por Estados Unidos de colaborar con el Cártel de Sinaloa.
Rocha Moya, de 76 años, ha sido señalado durante años por sus vínculos con la organización criminal. Cuando Ismael “El Mayo” Zambada fue entregado a la justicia estadounidense, el capo declaró que lo llevaron con engaños bajo la promesa de reunirse con el gobernador de Sinaloa. Rocha lo negó. Andrés Manuel López Obrador, entonces presidente, lo defendió; Claudia Sheinbaum, presidenta electa, también y todos los gobernadores de Morena cerraron filas con el acusado.
Un juez del Distrito Sur de Nueva York solicitó la detención con fines de extradición de Rocha Moya, junto con nueve de sus colaboradores, entre ellos el senador Enrique Inzunza y el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez. Rocha volvió a negar las acusaciones, pero algo cambió durante el fin de semana. El viernes pasado anunció que pidió licencia. El alcalde de Culiacán, también. Inzunza desapareció un día y luego apareció en un video en redes sociales, pero no se defendió.
Claudia Sheinbaum, desde Palacio Nacional, volvió a defenderlo. Desde la mañanera aseguró que no hay pruebas suficientes. La Fiscalía General de la República no encontró evidencias y pidió pruebas a Estados Unidos .
Lo cierto, es que el Gobierno de México pelea por los derechos de extradición de su narco-gobernador. ¿Pero por qué el gobierno no se negó a entregar a más de 90 delincuentes a Estados Unidos durante este sexenio? ¿Por qué con Rocha Moya y los nueve funcionarios ganan tiempo diciendo que no hay pruebas, si las que tiene Estados Unidos provienen de testigos protegidos, mismas que utilizaron para otros casos?
Genaro García Luna también fue investigado por Estados Unidos y lo detuvieron en Texas en diciembre de 2019 por narcotráfico y corrupción, al igual que Rubén Rocha.
Rocha Moya se ha convertido en el Genaro García Luna de Morena. La diferencia es que a Rocha lo protegen desde el poder para no ser extraditado. Lo protegió López Obrador. Lo protege Sheinbaum. Lo vean por donde lo vean, es un delincuente con investidura oficial. Este caso, derrumba a la “Esperanza de México”.
¿Los ciudadanos seguirán confiando en Morena?
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