La Pluma más Rápida/Columna
División y encono es como se puede calificar la salida obligada de Marcela González Castillo.
Desde que en noviembre de 2024 asumió el cargo de presidenta estatal de Morena promocionó hasta el cansancio a su esposo, Alfonso Sánchez García para la candidatura a la gubernatura.
Dicen los que saben, que la Comisión Nacional de Elecciones (CEN), que es presidido por Citlalli Hernández Mora, solicitó la renuncia de Marcela González, así que la Secretaria General, Jaina Daniela Flores Meneses asumió las funciones de presidenta hasta que se emita convocatoria, conforme lo establece el inciso b del artículo 32 del estatuto del partido.
Sin embargo, la joven política Jaina Daniela es incondicional de Marcela González, quien seguirá moviendo los hilos para lograr que su esposo arañe la Coordinación de Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Tlaxcala.
El año pasado y el actual, la senadora y el diputado federal, ambos con licencia, Ana Lilia Rivera y Ray Vázquez Conchas; denunciaron exclusión y de sus estructuras. Y apenas con dos días al frente del cargo sigue la misma línea.
Para muestra un botón, el miércoles 15 de julio la Presidenta Nacional de Morena, Ariadna Montiel se reunió con las y los presidentes de los Comités Estatal de todo el país, pero es la fecha que Jaina Daniela no ha informado nada, pero en las redes sociales de Marcela González se ha informado de sus reuniones con integrantes del Comité Ejecutivo Estatal (CEE), diputados locales y alcaldes morenistas, pero otros liderazgos son menospreciados.

Pero al interior de Morena hay otra corriente, la de Azalia Cortés García, recientemente nombrada enlace oficial entre el Comité Ejecutivo Estatal (CEE) y el Comité Ejecutivo Nacional (CEN), cuya encomienda es coordinar la estructura interna y dirigir la estrategia territorial y política rumbo a las elecciones de 2027.
Azalía Cortés está bien identificada con el exsecretario de Organización del Comité Ejecutivo Nacional, Andrés López Beltrán, el hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Dicen los que saben, que habrá un choque de trenes, ya que Azalia Cortés es una mujer que no se dejará doblar fácilmente por instrucciones de otra mujer que ya no tiene la representación oficial de liderar el partido. Al tiempo.
Y aún faltan los pronunciamientos de otras corrientes morenistas, lo que podría derivar en una fragmentación política que solo afectará al partido, y que a nivel nacional no le gustará para nada a la presidenta Claudia Sheinbaum, que ha pedido unidad hasta el cansancio.
Es cierto, Morena ganará la próxima gubernatura de 2027 pero ¿A qué costó? ¿Valdrá la pena arriesgar tanto? O ¿Habrá manotazo que ponga orden?
¿Usted qué opina?
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