Por: Víctor Manuel Acosta Pérez
Después de la designación oficial de Ana Lilia Rivera Rivera como coordinadora en defensa de la transformación y la soberanía nacional en Tlaxcala del Movimiento de Regeneración Nacional (morena) se ha desatado una ola de conjeturas, supuestos, suposiciones e hipótesis sobre el futuro de la vida política de la entidad, lo peor de todo es que la guerra sucia no cesa en contra de quien fue ungida para encabezar los trabajos rumbo a las elecciones del próximo año, los memes y las descalificaciones no tienen tregua.
Lo cierto de todo es que la senadora de la república fue electa mediante encuestas y sondeos internos que ya fueron publicados por la dirigencia nacional y por la comisión de elecciones con el objetivo de apagar cualquier sospecha de imposición.
En toda competencia hay un ganador y un perdedor, en este caso la senadora ganó a la buena este cargo y encomienda por su trayectoria, experiencia, entrega, acercamiento con la gente y reconocimiento de la militancia, ahora le corresponde hacer bien la tarea de unidad y trabajo político permanente porque la Presidenta de México pidió a los nuevos coordinadores de su movimiento que se desempeñen bajo los principios de no robar, no mentir, no traicionar al pueblo bueno.
Ana Lilia Rivera tiene en sus manos la responsabilidad de mantener la unidad de los morenistas, incluido al alcalde de la capital de Tlaxcala con licencia, Alfonso Sánchez García, que aún no digiere la derrota, su actitud de malestar e inconformidad por los resultados adversos es evidente, ante este desolador panorama para él nadie cree que quedará cruzados de brazos, los escenarios se dirigen hacia a una salida de morena a fin de buscar el cobijo de otras fuerzas políticas para garantizar su participación en las elecciones del 2027, otra ruta es que acepte la oferta para ser designado como coordinador de la defensa de la transformación en los distritos electorales federales, es decir, obtener la candidatura a una diputación federal, luego buscar la de senador y en su momento la gubernatura; la oportunidad está en sus manos y en la toma de sus decisiones porque el tiempo transcurre y esto da pie a que la senadora con licencia se fortalezca en todos los sentidos.
Se habla de que Alfonso Sánchez cometió errores que lo llevaron al lugar complicado que vive; la verdad es que muchos ciudadanos reprobaron que la casa de gobierno la hayan convertido en casa de campaña, que hayan utilizado a personal de gobierno para respaldar las aspiraciones del “delfín”, la mal aplicada estrategia de “más territorio, menos escritorio” así como fingir una campaña de acercamiento con la gente comiendo tacos de canasta en la calle cuando la población no le cree, su equipo no supo manejar la imagen del alcalde con licencia, permitió que Alfonso Sánchez García caminará y creciera como un personaje sobrado, soberbio y con mucho apegó las familias políticas de abolengo, ahora se entienden las traiciones, deslealtades, la falta de compromiso de la gente por la presión y las amenazas mismas.
Si Alfonso Sánchez García busca mantenerse en la palea electoral con el apoyo de otros partidos políticos debe recomponer el camino, renovar su plan de trabajo, realizar ajustes en su equipo, en pocas palabras, empezar con lo que pueda rescatar de su primera experiencia y estrategia, desechar lo inservible, abrir puertas, dar la oportunidad a nuevos bríos para hacer frente a la adversidad porque la verdad se mira complicada la situación, pero no imposible para derrotar al contrincante si así se considera.
También es verdad que la ganadora de este proceso interno de morena tiene debilidades y errores, la senadora sabe que está obligada a ampliar el camino, a fortalecer su equipo cercano de trabajo porque la cascada de buenas noticias, de apoyos y adhesiones se aproxima; Ana Lilia Rivera Rivera no debe cometer más pifias, errores y faltas porque la gente no olvida cuando dijo que “Taiwán es parte de México”, el insulto a los periodistas al tratarlos de “estúpidos” por el simple hecho de cuestionar su labor; su comparación con la caricatura de Gokú, la pretensión de votar contra la paridad de género prevista en una iniciativa relacionada con la designación de regidurías en los ayuntamientos, así como la expresión que lanzó por error con el micrófono abierto a la senadora del PAN Kenia López Rabadán “no manches, pinche loca” durante una acalorada discusión sobre contratos y actos de corrupción en la tribuna del Senado de la República, ahora la nueva coordinadora de morena debe caminar segura, contundente, firme, audaz e inteligente porque el escenario apunta a que será el centro de ataques, críticas y descalificaciones, por todo esto se pronostica una lucha de titanes durante la campaña real, pero el tiempo es el que acomoda a todos en su lugar, mientras tanto y aunque les duela a muchos, Rivera Rivera es la nueva coordinadora de morena con amplias posibilidades de convertirse en candidata de este movimiento al gobierno de Tlaxcala con el respaldo del partido Verde Ecologista y con la mayoría de personajes que participaron en la contienda interna entre ellos: Carlos Augusto Pérez Hernández, Raymundo Vázquez Conchas, Salvador Santos Cedillo y de los representantes de las izquierdas en la entidad, vaya que sí hubo sorpresas y sorprendidos, esta historia continuará.
Bombazos…
Nos enteramos que al interior del Movimiento Ciudadano (MC) de Tlaxcala cocinan una noticia bomba que podría cambiar el escenario político de la entidad, se habla de adhesiones, es decir, de la llegada de personajes provenientes de otros partidos políticos (azules) y con toda la actitud para fortalecer al partido naranja que de ser cierto podría convertirse en un incómodo rival en el 2027. Ya veremos.
Artillería pesada…
Beatriz Paredes, Héctor Ortiz, Silvano Garay Ulloa, Lorena Cuéllar y Joaquín Cisneros podrían ser los artífices de la alianza (PT, PAC, PANAL, PRI y RSP) para cobijar al delfín Alfonso Sánchez García, si es que decide salir de las filas de morena por los resultados adversos. ¿Será?
Hasta la próxima entrega de Frentes de Guerra.