Columna/La Pluma más Rápida
A pesar de las denuncias públicas hechas por violencia política en razón de género que ha sufrido la primera mujer presidenta municipal de Contla de Juan Cuamatzi, Ana Ivonne Roldán Xolocotzi, junto con regidoras; el Congreso Local de Tlaxcala prefirió darle entrada al juicio político que promovió el mismo violentador, se trata del presidente de comunidad de la segunda sección.
Lo más triste y decepcionante, es que el Congreso Local está conformado por 16 diputadas y 9 diputados, y en una sesión privada vía “fast track” aprobó la destitución de la alcaldesa, el síndico y siete regidoras; solo un diputado y dos diputadas no avalaron esa decisión hace un mes, el pasado 5 de junio.
La primera mujer presidenta municipal de Contla por la cuota electoral de mujer indígena, Anna Ivonne Roldán Xolocotzi, no tuvo voz en la supuesta “Casa del Pueblo”, los episodios de violencia de los que fue objetivo en cabildo por el presidente de comunidad de la sección segunda, ni siquiera fueron tomados en cuenta por las diputadas, que solo acataron una indicación externa para destituirla.
Sin embargo, el cabildo promovió una controversia constitucional ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y un juicio de amparo concedido a la edil y el cabildo, así que continúa en funciones hasta que se resuelva el asunto.
El único pecado de la presidenta municipal es ser hermana de Eddy Roldán, expresidente municipal y su antecesor, quizá por ello, el presidente de comunidad pensó que violentarla políticamente sería sencillo, pero el ambiente se volvió tan hostil que el cabildo tomó la decisión de suspenderlo por 90 días, aunque esa decisión no era competencia del Ayuntamiento por haber sido elegido por voto constitucional, eso es verdad.
Y una vez que promovió el juicio político y ya en la cancha del Poder Legislativo, alguién vio una oportunidad de ejecutar una “venganza política”, no sólo para afectar a la alcaldesa, sino directamente al expresidente, Eddy Roldán, a quién no pudieron doblar políticamente en el partido de Morena para atender intereses de una familia, que busca a toda costa recobrar el poder total que tuvo en otro sexenio. Querido lector, usted ya sabrá de qué personaje nos referimos en esta columna.
El encargo del juicio político, fue el Diputado Local, David Martínez del Razo, quien fungió como presidente de la Comisión Especial responsable de apoyar con la sustanciación del proceso, pero en las elecciones pasadas se enfrentó con Eddy Roldán, que a decir de la gente del distrito local 5, en extrañas condiciones Martínez del Razo logró la constancia de mayoría.
Y por increíble que parezca, Eddy Roldán logró demostrar ante la SCJN que quien se ha excedido en sus facultades para auditar las cuentas públicas de los municipios sobre recursos federales es el propio Congreso Local, incluso, ya es referencia a nivel nacional.
Todo lo anterior, ha provocado una embestida política contra el Ayuntamiento de Contla, donde la única afectada es la primera alcaldesa, una injusticia social avalada por la mayoría de los diputados pero más por las propias diputadas locales; su voz no ha sido escuchada ni tomada en cuenta.
Amén de que su defensa ha sido buena, de lo contrario, los legisladores locales, en quien se supone los ciudadanos deberían confiar, habrían desaparecido el cabildo, tal cuál, una dictadura.
Al final, la SCJN determinará una resolución a favor de la alcaldesa o del presidente de comunidad, pero seguramente determinará que las cosas vuelvan a su origen, es decir, que todas las partes involucradas continúen en funciones, mientras, el único exhibido es de nuevo del Poder Legislativo. ¡Qué falta de oficio político!