Gerardo Santillán
Mediante exámenes de control y confianza y mecanismos internos de seguridad, es como se evita que los monitoristas de las mil 885 cámaras de con las que cuenta el C5 en todo el Estado, sean infiltrados por la delincuencia o haya sustracción de información sensible, aseguró el director de esa entidad, Gerardo Bucio Rangel.
Durante los Diálogos Circulares de este jueves, también comentó que el nivel de operatividad de todas esas cámaras se mantiene, en promedio, al 90 por ciento, pues por circunstancias muy específicas algunas pueden presentar fallas.
“La tecnología varia, las circunstancias para que una cámra esté funcionado en todo momento tiene que ver, incluso, con temperatura, clima, lluvia, porque trabajamos por medios de microondas y estas se pueden perder inclusive por la hoja de un árbol que pueda caer (…), cualquier fallo se atiende de inmediato”.
Agregó que la operatividad del C5 se reporta al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), para que sea evaluado.
En cuanto a los operadores, Bucio Rangel reiteró que son evaluados con respecto a su perfil mediante exámenes específicos, con los que se impide que sean cooptados por el crimen, pero también hay un centro de monitoreo interno que checa el actuar de los despachadores.
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