También a agradecer los frutos de la santidad de nuestra tierra en 500 años y reconocer a la eucaristía como fuente de misericordia
Gerardo Santillán
En su mensaje de Navidad, el Obispo de Tlaxcala, Julio César Salcedo Aquino, hace una invitación a la feligresía católica a hacer una serie de agradecimientos al altísimo y a comprometerse a construir la paz en un mundo marcado por la violencia y los signos de muerte.
Especialmente destacan los agradecimientos por los frutos de la santidad del pueblo tlaxcalteca, que son los santos mártires Cristóbal, Antonio y Juan; los 500 años de la iglesia peregrina en Tlaxcala; y el proceso que la institución lleva a cabo para la elaboración del nuevo Plan Pastoral.
“Mi mensaje de Navidad en este Año Jubilar es una invitación a agradecer la presencia de Jesús entre nosotros; la semilla del Evangelio sembrada en nuestra tierra; el don de la eucaristía, celebrada por primera vez hace 500 años; y 500 años de misericordia de Dios.
Agregó que “este Jubileo nos ayudará a impulsar nuestra identidad evangelizadora que brota de la eucaristía, manantial y, al mismo tiempo, cumbre de toda la evangelización; nos llevará a comprometernos en construir la paz en nuestro mundo marcado por tanta violencia, y de modo particular hoy, por tantos signos de muerte”.
El jefe de la grey católica en el Estado, manifiesta en compartición a las palabras del Papa Francisco, que las personas experimentan miserias de la sociedad como distintas formas de miedo, opresión, arrogancia, inequidad, odio, barreras, abandono del medio ambiente, entre otras; sin embargo, los cristianos experimentan cada domingo en misa que hay un “océano de misericordia que inunda el mundo”.
Por tanto, Salcedo Aquino pide a los fieles católicos abrirse a las puertas de Cristo, tal como nuestros antepasados lo hicieron hace 500 años, pues la eucaristía es, ha sido y será fuente de vida y de misericordia.
“Que María y José, testigos privilegiados del nacimiento del Hijo de Dios, nos acompañen en la construcción de un mundo más humano. ¡Feliz Navi-dad! Que nuestro Padre Dios los bendiga en el nuevo año, que está por llegar. ¡Felicidades!”, remató el Obispo de Tlaxcala.
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