Artesano contlense lleva el arte textil tlaxcalteca a los cinco continentes
El artista ha sido invitado a una exposición de su obra en Catar, con lo cual llegará a Asia, luego de que sus piezas se han exhibido en Europa, Oceanía, América y África.

Redacción
El artista textil tlaxcalteca Ignacio Netzahualcoyotl Nava está a punto de completar un recorrido por los cinco continentes. Sus obras han llegado a galerías y espacios culturales de Europa, África, Oceanía y América, y ahora una invitación en Asia cerrará un mapa que comenzó en su taller en el municipio de Contla de Juan Cuamatzi, municipio conocido por su larga historia y tradición en textiles.
Ignacio Netzahualcoyotl ha dedicado su vida a demostrar que un textil tradicional puede ocupar el mismo espacio que cualquier obra de arte contemporáneo. Ese empeño lo ha llevado a exponer en cuatro continentes y podría convertirlo este año en uno de los pocos artistas textiles mexicanos con presencia en los cinco. El reconocimiento internacional llega acompañado de otro hito reciente, su inclusión en la lista 50 Motores de la Cultura, de la revista Quién, que distingue a los personajes que están transformando la cultura en México.
El artista plástico y maestro textil tlaxcalteca está a punto de sumar un nuevo destino a ese recorrido gracias a una invitación para exponer en Catar. La posibilidad no solo representa un logro personal, sino la confirmación de que un oficio heredado en un pequeño taller familiar puede ocupar un lugar en los principales circuitos internacionales del arte.
Desde hace más de una década, Netzahualcóyotl ha construido un puente entre la tradición indígena y el arte contemporáneo, demostrando que los textiles pueden ser apreciados no solo como artesanías, sino como obras con un profundo valor estético, histórico y cultural. Asimismo, su trayectoria la ha enfocado al rescate, preservación y difusión internacional del arte textil mexicano.
Su geografía artística ya abarca España, Francia, Sudáfrica, Australia, Estados Unidos, Colombia, Chile, Perú, Uruguay y México. Sin embargo, insiste en que el verdadero objetivo nunca ha sido acumular destinos.
“Quiero que cualquier persona que vea un textil en otro país sienta lo mismo que alguien de Contla cuando observa un tejido hecho aquí. Lo importante es que conserve su identidad”, explica.
En tiempos dominados por la velocidad tecnológica, su trabajo parece caminar en sentido contrario. Mientras la inteligencia artificial promete automatizar cada vez más procesos creativos, Netzahualcoyotl sostiene que el valor de una pieza textil no puede medirse únicamente por su apariencia. Está en el tiempo invertido, en los conocimientos transmitidos durante generaciones y en la historia contenida en cada hilo.
“La gente entiende que el valor no está únicamente en el objeto, sino en todo el bagaje cultural que existe detrás: los materiales, las técnicas, la historia, la forma de pensar”, afirma. “No hay nada más contemporáneo que mostrar una obra tradicional”.




