Zahr Zuleiman
La ampliación de la carretera Puebla–Tlaxcala permanece suspendida, y hasta el momento no existe un anuncio oficial que marque el regreso de las labores. Así lo dieron a conocer representantes de los sindicatos que participan en el proyecto, quienes afirmaron que el Ejecutivo estatal les pidió evitar cualquier confrontación que pudiera derivar en nuevos episodios de violencia.
En rueda de prensa este jueves, Arturo Saavedra, enlace de la obra, informó que 22 organizaciones tlaxcaltecas —entre ellas la CROC, Mariano Escobedo, Astra, Citracón y el Sindicato Renovación y Progreso— se mantienen a la espera de indicaciones. Sin embargo, precisó que no han recibido comunicación sobre una fecha para retomar actividades.
El clima de tensión se intensificó tras el ataque a balazos contra el líder nacional del sindicato, aunado a los recientes actos violentos registrados en la zona de trabajos. Entre estos hechos destacó el incendio de maquinaria, lo que agravó el nivel de riesgo y generó pérdidas superiores a los 4 millones de pesos.
Saavedra reiteró que, aunque autoridades estatales han insistido en que la obra es prioritaria por su relevancia en la conectividad regional, esta postura no se ha traducido en un calendario definido. La falta de claridad, dijo, mantiene en incertidumbre a los trabajadores, mientras sindicatos poblanos continúan presionando para tomar el control del proyecto.