Gerardo Santillán
Durante el primer trimestre de 2025, en Tlaxcala se detectaron 61 tomas clandestinas de gas LP, siendo la segunda más alta del país solo por debajo de las 116 de Puebla.
Con base en el reporte más reciente del Observatorio Ciudadano del Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal (IGAVIM), el llamado “huachigas” incrementó en Tlaxcala en 74.2 por ciento en ese periodo con respecto al mismo, pero de 2024, cuando fueron 35 tomas, lo que representa uno de los aumentos más importantes a nivel nacional.
Incluso, con 55, el municipio de Capulalpan fue el que lideró la lista nacional de municipios con mayor número de perforaciones para extraer ese energético de infraestructura de PEMEX. Le siguieron Tepeaca en Puebla, con 31, y Nextlalpan en el Estado de México con 22.
El Estado de Puebla, en esos tres meses, detectó el mayor número de tomas clandestinas en ductos de gas L.P. representando el 41.42 por ciento del total nacional, seguido de Tlaxcala y Estado de México.
En contraparte y conforme al mismo reporte, el delito que disminuyó drásticamente fue el de extracción ilegal de hidrocarburo, ya que durante el primer trimestre no se registró ninguna toma clandestina.
En el mismo periodo de 2024 ya se habían asegurado cinco tomas, pero actualmente no se ha encontrado ninguna, en tanto que el llamado “huachicol” sigue rampante en Hidalgo, Jalisco y Tamaulipas, donde van más tomas aseguradas con 610, 453 y 214, respectivamente.