Gerardo Santillán
Ahora fueron pacientes de hemodiálisis que reciben servicio en la clínica ubicada en la Ciudad de la Salud, en Apetatitlán, los que esta mañana se vieron sorprendidos con el cierre de servicios sin previo aviso.
Los 14 pacientes renales y sus familiares, como siempre, llegaron muy temprano a sus citas; sin embargo, la Unidad de Hemodiálisis estaba cerrada y sin información de la Secretaría de Salud si el servicio sería suspendido y si, en su caso, serían canalizados a otro centro de servicio.
Con la poca información existente, los pacientes desconocieron si habría un plan emergente o un protocolo disponible para ser atendidos, toda vez que sin acceso al tratamiento que sustituye la función de sus riñones podrían desencadenarse en su salud, lo que pondría en riesgo su vida.