Gerardo Santillán
Cansados de la falta de trabajo y el nepotismo de su presidente, Porfirio Padilla Méndez, vecinos de San Esteban Tizatlán, Tlaxcala, pusieron candado a las instalaciones de la presidencia de comunidad este lunes.
Además de denunciar que esa autoridad mantiene en la nómina a familiares sin que estos hagan nada, se quejaron de que sus gestiones son ausentes pues hay inseguridad, falta de alumbrado público y nada de obra pública.
También lo señalaron de corrupción, malos tratos y, en general, del abandono total de sus funciones.
Dijeron que mantiene extraviados documentos oficiales y adeuda más de 100 mil pesos en salarios a quienes lo apoyaron en campaña.
Por si fuera poco, lo responsabilizan de haber atropellado con su motoneta a una joven y lejos de brindarle apoyo, escapó de la escena, por lo que también lo señalan de misógino y prepotente.
En Tizatlán el ambiente es de confrontación y los vecinos aseguran que no permitirán más abusos.