Bernardino Vazquez Mazatzi
Escritor y Periodista
El que no todos los partidos políticos hayan iniciado campañas electorales al mismo tiempo, abre la posibilidad y tentación a los perdedores para justificar impugnaciones y como quiera que sea, el proceso electoral 2024 ya es inequitativo, desigual y ventajoso.
Independientemente de lo que diga la ley en la materia, el sentido común, la norma de la lucha entre iguales, lo justo y conveniente hubiera sido un banderazo de arranque para el inicio simultáneo de campañas. Nadie antes, nadie después. Piso parejo, iguales oportunidades y circunstancias.
No se trataba de que la autoridad electoral permitiera omisiones o violación sistemática de la ley por partidos y candidatos, sino del arranque simultáneo del proselitismo: mismo día, misma hora.
Si ya las elecciones del presente año tienen el tinte de confusas, desorganizadas, con carencias de liderazgos, llenas de traiciones y deslealtades, lo que no debió agregársele es la desconfianza del árbitro electoral. El ITE no debió abonar sospechas de favoritismo real o infundado.
Si ya los actores políticos están predispuestos a cuestionar lo bueno y lo malo, si líderes y candidatos estará a la caza del mínimo error de la autoridad y si ya se sabe que las campañas estarán marcadas por la descalificación y el ataque, para qué se les brindan argumentos…
Un proceso electoral desigual, favorecer el avance de unos y frenar el inicio de otros, va a trar consecuencias y el resultado puede no ser el mejor. Ha sido una grave equivocación evitar el inicio de las campañas en igualdad de tiempos.
Los partidos y sus candidatos no están en el mejor ánimo de la sociedad tlaxcalteca y la oferta y el discurso de los candidatos reciben el rechazo casi generalizado. Aumentar elementos y argumentos para descalificar las elecciones es un despropósito… ojalá y este comentario no sea más que la apreciación errónea de quien no tiene ni idea de lo que dice.