Gerardo Santillán
Luego de rendir protesta para un nuevo periodo de cuatro años como presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Tlaxcala (CEDHT), Jakqueline Ordóñez Brasdefer, afirmó que su actuar será con responsabilidad, apertura y diálogo, sobre todo con quienes no están de acuerdo con su reelección.
Entrevistada después del acto protocolario en la Sala de Sesiones del Congreso del Estado, la ombudsperson ratificó su apertura con todos los sectores sociales para atender las demandas en materia de derechos humanos.
“Mantengo el reto de reconstruir esa apertura. Siempre he escuchado a las personas que se suman a alguna crítica; siempre aprendemos algo. Esa crítica la he tomado en cuenta y he abierto las puertas de la Comisión a la sociedad civil”, manifestó.
Reconoció que escuchando a las personas que disienten es como se pueden construir las cosas y legitimar los actos, por lo que las puertas de la CEDHT estarán abiertas a las personas que deseen acercarse.
Ordóñez Brasdefer aseveró que sí ha dialogado con las activistas que han expresado posturas críticas contra su gestión, incluso tienen su número de teléfono personal para atenderlas en el momento requerido.
“Hay quienes observan de otra forma el trabajo; yo me considero una constructora de paz, y eso significa construir diálogo, incluso con quienes no están de acuerdo”, afirmó.