Gerardo Santillán
De cara a la celebración de los 500 años de la fundación de la ciudad de Tlaxcala, se llevan a cabo trabajos de rehabilitación adicional en la Plaza de la Constitución, así como complementarios en Los Portales y la Plaza Xicohténcatl, de la capital del Estado, supervisados por la Secretaría de Infraestructura (SI) y por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Durante el arranque este día de los Diálogos Circulares organizador por el coordinador de Comunicación Social del Gobierno del Estado, Antonio Martínez Velázquez, el delegado del INAH, Vicente de la Rosa Herrera, y el subsecretario de la SI, Vicente Mazorra Herrera, dieron detalles de esos trabajos que también tienen que ver con daños provocados por fenómenos naturales y la presión de eventos multitudinarios como los mundiales de voleibol de playa y tiro con arco.
Ahí, se informó que la rehabilitación a cargo de la empresa Alturam tiene un costo de 10.4 millones de pesos consistentes en intervención de pisos y acabados, limpieza y reestructuración de las fuentes, sustitución de mobiliario urbano, equipamiento de cruces peatonales, renovación de paisajismo, mantenimiento y sustitución de alumbrado, pintura en general, sustitución de piedra de cantera y señalización vertical, entre otros, como fichas con información de interés general en lenguaje Braille.
Dijeron que el contrato establece que los trabajos tienen que estar listos durante los primeros días de octubre y que 250 operarios son los que laboran en las obras.
Según el Catálogo de Patrimonio Cultural, Tlaxcala Capital cuenta con más de 120 edificios dentro del Centro Histórico considerados patrimoniales y que deben ser conservados.
Adicionalmente, debido a las obras carreteras de carácter federal que se llevan a cabo en el Libramiento Tlaxcala, a la altura de Chiautempan, habrá un aumento del tránsito vehicular en la ciudad capital, pero se evitará, en la medida de lo posible, que el Centro Histórico sea utilizado como vía alterna para no saturar el área.
Por su parte, el INAH aclaró que la defensa del patrimonio cultural es de suma importancia para las actuales y futuras generaciones, por lo que sus lineamientos a veces chocan con los intereses de la propia sociedad, pero la intención no es afectarla.