Gerardo Santillán
El Órgano de Fiscalización Superior (OFS) debe revisar a marchas forzadas, si los presidentes municipales salientes llevaron a cabo de último momento basificaciones de trabajadores de confianza, a efecto de prevenir la afectación a la capacidad financiera de los municipios tlaxcaltecas a corto y largo plazo.
Así lo determinó la 64 Legislatura del Estado mediante Acuerdo, por el cual también exhortó a los alcaldes a abstenerse de otorgar bases en los últimos días de sus gobiernos, como parte de las políticas de austeridad, gasto eficiente y honestidad.
Pero como es costumbre, los ediles ignoran muchas veces esos preceptos y, en tiempos límites, acuerdan con la dirigencia sindical en turno, en este caso del 7 de Mayo, para incorporar a sus más cercanos como nuevos burócratas y hasta en los niveles más altos.
Con ello generan una carga adicional a la de por sí inflada nómina de los ayuntamientos, con sus consecuentes problemáticas.
La revisión que debe hacer el OFS es sobre los procedimientos de basificaciones durante el periodo comprendido del 1 de enero al 20 de agosto de 2024.
En caso afirmativo, debe identificar si de forma previa fue emitido un estudio o documento de factibilidad financiera y administrativa que justifique la viabilidad de algún movimiento de basificación.