Gerardo Santillán
El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) enfrenta una crisis de representatividad en Tlaxcala, tras la renuncia irrevocable de sus dos únicos diputados locales, Maribel León Cruz y Jaciel González Herrera.
Este movimiento deja a la bancada verde en el Congreso estatal en cero, un golpe estratégico que hunde al partido en la irrelevancia legislativa.
En un comunicado conjunto, los ahora exlegisladores del Verde justificaron su salida señalando un profundo desencanto con la dirección actual del partido. Alegaron que prácticas internas opacas, imposiciones constantes y un alejamiento de los principios fundacionales hicieron insostenible su permanencia.
“Nuestra decisión no es impulsiva, sino una respuesta acumulativa a la falta de congruencia y espacios democráticos”, expresaron León y González.
Asimismo, subrayaron que su labor siempre se basó en la cercanía con los ciudadanos, un valor que, aseguran, ha sido abandonado por la cúpula partidista. “Este es un acto de coherencia con quienes nos brindaron su voto”, afirmaron.
La dimisión deja al PVEM tlaxcalteca en un estado de debilidad extrema, sin voz ni voto en el Poder Legislativo local. Este vacío no solo representa una crisis interna mayúscula para el partido, que hasta hace poco alardeaba de su crecimiento, sino que también redefine el mapa de fuerzas políticas en el Congreso, obligando a un reacomodo inevitable entre los demás grupos parlamentarios.