Guadalupe Morales Islas
Convivencia familiar, imaginación y destreza, alegría y colorido, fue lo que se vivió este domingo 6 de marzo en el primer concurso de papalotes organizado por la Fundación REMAC y en el que participaron más de cincuenta aventureros del aire
Así fue como aviones, cubos, tinajas y papalotes de muchos cocoles y colores se elevaron a las alturas impulsados por el viento motivando la sonrisa y alegría de niños y adultos.
Los papalotes participantes tuvieron que ser elaborados con material tradicional y de forma artesanal y como parte de los requisitos, debieron mantenerse en las alturas por un tiempo.
Al final fueron premiados cinco concursantes, cuatro de Cuahuixmatlac y uno de Xochiteotla; el primer lugar recibió 500 pesos, el segundo, 300 y el tercero 200 además de reconocimiento a los concursantes aunque lo más importante fue que todos tuvieron derecho a la felicidad por el rescate y difusión de las tradiciones, costumbres y cultura.