Gerardo Santillán
La dirigencia estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), exhortó a los 60 ayuntamientos de Tlaxcala a revisar y robustecer sus estrategias de seguridad pública, frente al aumento de intentos de linchamiento que se han registrado desde hace varios meses.
En rueda de prensa y en voz de su presidente, Enrique Padilla Sánchez, expuso que las autoridades municipales deben actuar con mayor firmeza para contener ese tipo de hechos violentos que desestabilizan a las poblaciones.
Además, reiteró la exigencia del PRI para que se restituya el voto a los presidentes de comunidad: “no basta con que tengan voz. Necesitan voto y facultades reales para gestionar, decidir y transformar su entorno”.
Acompañado por 21 presidentes de comunidad de extracción priista, Padilla Sánchez recordó que ellos, a pesar de ser la autoridad más cercana a la ciudadanía, no tienen herramientas suficientes para enfrentar temas críticos como la seguridad o el desarrollo de infraestructura básica.
“Estamos pidiendo recursos, pero también respeto a nuestra función. Recuperar el voto no es solo un tema legal, es una forma de reconstruir la confianza ciudadana”, afirmó por su parte el representante popular, Eleazar Cabrera Sánchez.
En otro orden de ideas, el líder priista en la entidad, admitió que persiste la percepción de que el Órgano de Fiscalización Superior (OFS) del Congreso Local se ha convertido en una herramienta de control político y no en un verdadero mecanismo de rendición de cuentas.
“La fiscalización en Tlaxcala, lamentablemente, a veces parece más garrote que instrumento técnico”, soltó Padilla Sánchez en conferencia de prensa de este lunes, tras conocerse los resultados de las cuentas públicas 2024, en las que se detectaron cerca de 400 millones de pesos observados por probable daño patrimonial, y más de 65 millones de pesos únicamente en los primeros cuatro meses de las nuevas administraciones municipales.