Por: Adolfo Tenahua
Aún no hay candidatos oficiales, pero ya hay una larga lista que suena y que pone nerviosos a más de uno.
En política, las campañas comienzan mucho antes de que aparezcan los espectaculares. Empiezan cuando los nombres ya circulan. Cuando en las mesas de café, en los pasillos del poder municipal o en las reuniones partidistas alguien pregunta: ¿y tú a quién ves para la próxima?
Eso empieza a ocurrir ya en San Pablo del Monte rumbo a la elección municipal de 2027.
Nadie ha levantado oficialmente la mano. Ningún partido ha hecho destapes. Tampoco hay, por ahora, un perfil que domine claramente el escenario ni otro que se vea condenado a la irrelevancia. Lo que hay es una baraja de nombres que comienzan a girar, como siempre sucede cuando la sucesión empieza a colarse en la conversación política.
En el Partido Acción Nacional (PAN), el nombre que aparece en la conversación es Eduardo Sánchez Huerta, quien podría convertirse en la apuesta del panismo si el partido decide competir con un perfil que tenga presencia en el municipio.
Por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), quien empieza a mencionarse es Humberto Juárez Serrano y Arturo Flores, en un tricolor que buscará recuperar terreno en varios municipios del estado y que sabe que en San Pablo del Monte necesita una candidatura competitiva.
En el Partido de la Revolución Democrática (PRD), el panorama es todavía más difuso. El instituto político no ha mostrado una carta clara en manos del liderazgo de Víctor González Cortero. En algún momento se mencionó que el actual secretario del Ayuntamiento Alejandro Martínez tenía interés en competir bajo las siglas del Sol Azteca, pero hoy sus aspiraciones parecen haberse diluido o al menos se encuentran en una zona de incertidumbre.
El Partido Verde Ecologista (PVEM) tiene en el radar a Esteban Juárez Organillo, las siglas del tucán actualmente gobiernan y es el que dio la sorpresa con la primera mujer presidenta; en el Partido del Trabajo (PT) el nombre que se menciona es Eladio Alcantarilla Techalotzi.
Por Movimiento Ciudadano (MC), empieza a escucharse el nombre de Joel Cano, en un partido que ha tratado de construir presencia en distintos municipios del estado apostando por perfiles locales.
En Redes Sociales Progresistas (RSP) todavía no hay una carta visible, por lo que el partido mantiene el suspenso sobre quién podría encabezar su eventual proyecto municipal.
Donde el abanico es más amplio es en Morena, donde circulan varios nombres: Fidel Monarca, Guillermo Hueyotlipan, Rodolfo González, Urbano Techalotzi y Roberto Ramos. Como suele ocurrir en el partido en el poder, la competencia interna parece ser el primer filtro antes de la verdadera elección.
Todo dependerá de la designación estatal y de la supuesta encuesta, Analilios contra los Alfonsistas, “la moneda está en el aire”.
Por su parte, Fuerza por México Tlaxcala tampoco ha mostrado todavía un perfil definido para la contienda.
En el PAC, en cambio, comienza a perfilarse Yair Cedazo, cuyo nombre empieza cuestionarse, sobre todo por su inestabilidad política, cambia de un partido a otro y esa es la principal llaga que lo azota.
Todo esto ocurre en voz baja. Sin anuncios. Sin actos públicos. Sin campañas.
Pero en la política municipal las señales tempranas importan. Porque cuando los nombres empiezan a repetirse, cuando los aspirantes comienzan a medirse en encuestas informales y cuando los partidos empiezan a explorar escenarios, la sucesión ya está en marcha, aunque oficialmente nadie lo diga.
La lista aún no termina, falta esperar la espada de Nueva Alianza Tlaxcala (PANALT), RSP, FXMT y los que se vayan agregando.
San Pablo del Monte todavía no tiene candidatos.
Ni siquiera tiene precandidatos.
Lo que ya tiene es una lista de aspirantes en potencia.
Y en política, a veces eso es el primer paso de todo lo demás.