El grito ignorado y el silencio cómplice

Bernardino Vazquez Mazatzi

Escritor y Periodista

El grito de auxilio del presidente municipal de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo Rodríguez, es el mismo de muchas autoridades y de muchos pueblos olvidados, ignorados y agraviados en todo México. La violencia, impunidad, abandono y vulnerabilidad de esos pueblos y de esa gente es la misma desde hace tantos años. La ineptitud, incompetencia, complicidad y corrupción de este gobierno son los mismos desde hace mucho tiempo, de otros muchos gobiernos.

Hoy más que nunca se comprueba que el poder de la delincuencia y la expansión de los cárteles no es posible sin la complicidad del gobierno de todos los niveles y que la lucha para erradicarlos y para darle paz al pueblo es sólo discurso absurdo, palabras huecas, teatro trágico y burla a los miles de víctimas de esta tragedia nacional.

El país está bañado en sangre y la sociedad está a merced de toda forma de delincuencia, el pueblo está en la mira de la delincuencia formada por grupos armados violentos y la que existe en las instituciones de gobierno o en caso todas las policías a las que el mismo pueblo les paga sus salarios y los dota de uniformes y armamento. México entero se encuentra en manos de la delincuencia e indefenso por el abandono de su gobierno.

El poder de la mafia es, en amplias regiones, en algunos estados y en muchos municipios es casi absoluto, a grado tal, que designa presidentes, impone dirigentes políticos, controla fiscalías de justicia, domina a las direcciones de policía municipal y dispone del comercio y en general de la actividad económica. Su lenguaje es la violencia en forma de torturas, desapariciones, asesinatos, cobro de piso, secuestros y extorsión y su carta de presentación es el armamento que ya quisieran algunas dependencias de gobierno que simplemente se hacen que no ven y permiten.

Es aberrante, indignante, asqueroso y humillante el discurso gubernamental que habla de resultados en el combate a la delincuencia sabiendo que es de él el principal aliado. En su mensaje, el poder compara su gestión como el milagro ansiado y a su territorio como la sucursal del edén, aún con la realidad sangrienta y mortal que contrasta con sus cifras y estadísticas a modo repetido hasta el hartazgo para satisfacción personal.

En los municipios se observan las calles llenas de hoyos y el abandono de la autoridad y en las ciudades se nota la suciedad de la corrupción, de la basura y de la inseguridad. Cubren su ineptitud con ridículos boletines en donde se aplauden solos los 20 metros de guarniciones, los 100 metros cuadrados de pavimento y las contadas obras de pésima calidad, al tiempo que se exhiben en actos de ínfima calidad disfrazados de vida en la alta sociedad.

El pueblo de México se siente traicionado, abandonado, utilizado cono moneda de cambio a favor de la delincuencia. Pero esa situación puede cambiar de un momento a otro, de manera brusca y con pronóstico reservado pues cualquier chispa puede hacer estallar el barril de pólvora en la que está sentado el régimen actual. La presión derivada de la falta de medicamentos en hospitales, la arrogancia del poder judicial sin resultados para el pueblo, la creciente inseguridad generalizada, la insolencia del gobierno por atender las mínimas necesidades y una clase política alejada del pueblo van a hacer estallar la paciencia a la sociedad en cualquier momento. Aunque todavía se puede evitar.

Hoy como nunca, el pueblo de México grita que el mundo como lo ven los del gobierno no es real y no lo es como nos lo quieren vender. Lo que ustedes, señores del gobierno, ven, no existe. El mundo color de rosa que deliran se los dibujan sus lambiscones asesores y admiradores, la realidad es totalmente diferente. Les pesa y les pesará los Noroña, Los Adán Augusto, los Sansores, los Bartlett y los López en quienes se ejemplifica y amplifica y fomenta la impunidad, la corrupción, el abuso de poder y la delincuencia organizada que se tolera y de la cual se benefician en los estados y municipios en donde la pobreza y las víctimas no se ven porque no viajan en camionetas blindadas y con guaruras.

Dicen los mexicanos que la tragedia de Michoacán, de Sonora, de Morelos, de Zacatecas, de Guanajuato o de donde usted quiera y mande es lo mismo que en el resto del país en donde, según su miope y estúpida visión, los niveles de delincuencia han bajado hasta casi desaparecer, en donde el pueblo les debe rendir honores y develar monumentos de acuerdo a su absurda creencia.

Dueles, México. Duele profundamente la incapacidad de tus gobiernos, su arrogancia, su ignorancia, sus ambiciones, su enriquecimiento denigrante, su discurso ajeno y lejano, sus promesas incumplidas y su desprecio por las mayorías que se supone deberían besarle los pies por las migajas que llamas apoyos. La muerte de tus jóvenes siempre será un naufragio y son ellos el blanco de la delincuencia que no los deja vivir hasta más allá de los 35 años; el asesinato de un líder, de un buen hombre, de un ciudadano trabajador y honrado, gobierno de cualquier nivel, tu culpa y causa de tu alianza con la delincuencia.

Y hoy más que nunca se escucha en todos lados que no, no se creen los discursos de falsa indignación, que no nos tragamos las promesas de justicia, que no nos vengan con el cuento de que hiciste lo que te correspondía, que ignoras las amenazas a la gente, y no nos vas a convencer de que el poder est5á libre de la influencia de los cárteles: son lo mismo. Dónde estás, ingeniero Martí para gritarles otra vez en la cara a esta clase gobernante corrupta que ¡Si no pueden, renuncien!. La realidad, la verdad o una parte de la verdad puede ser una, pero no se va a querer creer. Hay predisposición a rechazar cualquier versión institucional.

El duelo, mexicanos, la indignación, no debe quedar en enojo y frustración, algo, o mucho, tenemos que hacer… todos tenemos obligación y responsabilidad. No cerremos los ojos y oídos, pues se quiera o no, la desidia y el valemadrismo nos ha traído hasta donde estamos… han asesinado de forma cobarde a grandes hombres y mujeres pero que su grito no sea alcanzado por el silencio cómplice.

Related Articles

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top button
WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
Resumen de privacidad

Cuando el usuario visita la página web, la información de en cookies puede guardarse en su dispositivo, una cookie es un pequeño archivo de texto enviados desde un servidor web a su navegador y guardarlo en su dispositivo.

 

Cuando el usuario vuelve a visitar el portal, la información de cookies se transfiere a nuestro servidor web de nueva cuenta, las cuales son técnicamente necesarias para proporcionar la funcionalidad del sitio web.

 

Nuestras cookies sirve para la experiencia del navegador sea positiva en el sitio web, y sirven para optimizar de manera continua el mismo y facilitar de manera continua en el uso de las funciones que ofrece el portal.

 

Las cookies podrían permitirle conectarse a sus redes sociales y compartir el contenido noticioso, otras, ayudan a mejorar la individualización de la publicidad.

 

Utilizamos cookies de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrar a los usuarios publicidad relacionada con sus preferencias. Si se  navega en el portal consideramos que acepta su uso. Es posible cambiar la configuración u obtener más información.