Gerardo Santillán
Vecinos de la comunidad capitalina de Tizatlán, denunciaron el almacenamiento de presunto material químico en tambos al aire libre dentro del patio de una vivienda, el cual fue periódicamente derramado en el afluente del río Zahuapan y en el drenaje general a lo largo de por lo menos un año, sin que autoridad alguna interviniera.
Fue por los olores nauseabundos que emitían los tambos cada vez que su contenido era arrojado a la corriente, que los habitantes se dieron cuenta; sin embargo, señalaron que aun cuando dieron parte al Ayuntamiento de Tlaxcala, a Protección Civil del Estado, a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y a la Secretaría de Medioambiente del Estado (SMA), el caso fue omiso.
El almacenamiento ha tenido lugar en un domicilio de la Primera Privada de Sinaloa, de la calle Del Cristo, a unos metros de la principal avenida Juárez y a otros tantos de la ribera del río.
Se trató de 16 tambos de 200 litros cada uno con aparente contenido de resina de poliéster, el cual es de uso industrial exclusivo al contener una toxicidad aguda y ser inflamable, por lo que al tener contacto con él producto puede ocasionar irritación ocular e irritación cutánea.
De acuerdo con el reporte ciudadano, justo este miércoles el dueño de la vivienda cargó los tambos en un camión para retirarlos de su propiedad, pero sin conocer cuál sería su destino, si de por sí ya en fechas previas su contenido había sido siendo tirado al río.
Los afectados notificaron a este medio que la última denuncia a las autoridades fue el lunes de esta semana, pero tampoco hubo respuesta, a pesar de que el olor en la zona era intenso.