El hoy recluido en el Cereso obtuvo un beneficio económico a través de la explotación sexual de su pareja
Redacción
El trabajo multidisciplinario de la Unidad Especializada para la Investigación del Delito de Trata de Personas adscrita a la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) permitió la captura de Antonio N., imputado por los hechos que la ley señala como delito de trata de personas.
De acuerdo a la denuncia de la afectada, en diciembre de 2013 inició una relación con el imputado; sin embargo, la obligó a mantener relaciones sexuales con varias personas a cambio de dinero en efectivo.
No obstante, en julio de 2014, la entonces Policía Ministerial de la PGJE rescató a la afectada en el municipio de Teolocholco, al tiempo que el Agente del Ministerio Público inició la indagatoria correspondiente en contra de Antonio N.
Con esta información, el Fiscal adscrito a la Unidad Especializada para la Investigación del Delito de Trata de Personas aportó la información necesaria y solicitó la orden de aprehensión en contra del imputado.
Con el mandamiento judicial correspondiente, los ahora oficiales de la Policía de Investigación se abocaron a indagar el paradero del indiciado, por lo que conocieron que podría ser ubicado en el estado de Puebla.
Por lo anterior y a través del oficio de colaboración correspondiente, los investigadores capturaron el 2 de febrero del año en curso a Antonio N., en el municipio de Cuautlancingo, en la entidad vecina y lo trasladaron al Centro de Reinserción Social (Cereso) de Tlaxcala.
Una vez capturado, se llevó a cabo la audiencia inicial, en la que el Agente del Ministerio Público formuló la imputación; no obstante, imputado se sometió a la ampliación del plazo de 144 horas, por lo que se le decretó prisión preventiva.
Con este tipo de resultados palpables, el Gobierno del Estado marca un avance importa.