Consumidores consideran buena medida y automovilistas se muestran contrarios
Gerardo Santillán
Posiciones encontradas ha provocado el cambio de sede del tianguis de los miércoles de la cabecera municipal de Apetatitlán, que temporalmente salió del centro de la ciudad para pasar al bulevar Santa Ana – San Pablo.
Por un lado, ciudadanos consideran que es una buena medida que se haya trasladado a esa vía de comunicación, pues es más amplia y permite generar más espacios entre los comerciantes, a efecto de procurar en lo que quepa la sana distancia por la emergencia sanitaria.
Por otro, automovilistas señalan que su derecho al libre tránsito se ve interrumpido por el mercado y se ven obligados a manejar en sentido contrario, al margen de que haya personal de vialidad y señalética que divida correctamente el camino.
Lo cierto es que los centros de abasto son servicios esenciales en tiempos de la pandemia por Covid 19, debido a que cientos de consumidores adquieren ahí los productos de la canasta básica, por lo que las familias no pueden prescindir de ellos ante las medidas de distanciamiento social.
Además, en el tianguis de Apetatitlán personal del Ayuntamiento realiza recorridos para aplicar gel antibacterial a vendedores y clientes, al tiempo de socializar otras medidas para prevenir la propagación del virus.

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