Supuestamente ha incurrido en anomalías
I. Carolina Campos.
Habitantes y autoridades de la comunidad de San Bartolomé Cuahuixmatlac, municipio de Chiautempan, así como el regidor presidente de la comisión de salud del mismo ayuntamiento, Saúl Eusebio de Casa, solicitaron oficialmente a la Secretaría de Salud del estado de Tlaxcala la separación de la doctora Dulce Julieta Espíndola Mellado, a quien acusan de malos tratos a los pacientes, negarse a prestar sus servicios y de provocar inestabilidad entre las señoras beneficiarias del programa PROSPERA.
Mediante un oficio entregado la semana pasada a la jurisdicción sanitaria de la SESA, los vecinos de esa comunidad asentada a las faldas de la Malinche, explicaron que la profesionista presuntamente se niega a atender a los enfermos que acuden al centro de salud de la población, sin importarle que algunos casos sean delicados o de plano graves “una señora puede llegar con alta temperatura o con la presión muy alta y eso no es suficiente para ser recibida por la doctora”, manifiestan.
Aseguran en su escrito, presentado por el presidente auxiliar Arturo Pérez Bello y el regidor del municipio y acompañado con la firma de decenas de vecinos, que la doctora ha pedido al médico pasante y a las enfermeras no brindar atención a quien lo solicite con el argumento de que debe mantenerse el horario de servicio “lo que nos parece tonto porque entonces debemos enfermarnos o accidentarnos o hasta dar a luz en el horario que nos indique”.
Revelan que le han solicitado a Espíndola Mellado respeto principalmente para los enfermos de la tercera edad a lo que supuestamente la doctora responde con evasivas o de plano con palabras agresivas “se mete a su consultorio en el que no atiende a nadie y no da atención a quienes se lo solicitamos”.
Ante la tensión que se vive por la presunta actitud de la profesionista y la reacción de los vecinos, refieren que no se descarta una agresión hacia la doctora o demás personal del centro de salud de Cuahuixmatlac, tampoco descartaron tomar por la fuerza dicho centro hospitalario u organizarse para impedirle la entrada a la doctora.
Aseguraron que si bien en la jurisdicción sanitaria les pidieron 20 días para separar a la doctora de dicho centro de salud, los vecinos no están seguros de soportar el supuesto mal trato de la especialista.