Opinión de Cristian Flores
El 3 de abril de 2023, Guadalupe Taddei Zavala fue designada por Morena para ocupar por nueve años la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE); sin embargo, el cargo le duró tres años, luego de practicar la corrupción en el órgano electoral.
Taddei había tenido el visto bueno del entonces presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, quien, en su mañanera del 31 de marzo de 2023, la defendió asegurando: «Es honesta, incapaz de actuar como el presidente que está saliendo; es una mujer íntegra». Pero su honestidad quedó en entredicho tras otorgar contratos millonarios a empresas.
Tuvo que ser Latinus, Reforma y El Universal quienes presentaran las irregularidades en contratos con las proveedoras electorales favoritas como Cajas Graf, TOL Producciones y Corporativo Zeg, entre otras, por cientos de millones de pesos. Un caso de corrupción al interior del INE qué no se ha visto en años.
Ante el escándalo, Guadalupe Taddei, no soportó la presión por el destape de su corrupción y tuvo que presentar su renuncia como presidenta del INE, argumentando con cinismo, qué se retiraba con la frente en alto.
Luego de su salida, el Órgano Interno de Control (OIC) del INE informó a la Cámara de Diputados que hay 16 expedientes de investigación, de los cuales 11 corresponden a contrataciones públicas que involucran a 15 servidores públicos, ocho personas físicas y 18 empresas. A estos se suman 25 investigaciones más derivadas de auditorías.
Latinus reveló que, Taddei, antes de salir del INE, dejó contratos firmados por más de 2 mil millones de pesos y a Talleres Gráficos de México le dejó un contrato por 71 millones de dólares para hacer las credenciales de elector hasta 2031.
Este caso de corrupción es un duro golpe para Morena y el Gobierno federal. Todos los vicios de Morena parecen haberse concentrado en Taddei. Ahora, el partido se lava las manos y niega que Morena y sus aliados, hayan elegido a Guadalupe para presidir el INE.
Lo cierto es que la imposición de Guadalupe Taddei es una herencia de Andrés Manuel López Obrador que dejó al gobierno de Claudia Sheinbaum. Ahora, la presidenta tendrá que lidiar con un problema más.
La caída de Taddei es consecuencia del trabajo periodístico, ese que tanto desestima el Gobierno. De no ser por el trabajo de los medios de comunicación, las presuntas irregularidades en el INE podrían haber permanecido sin ser expuestas.
El órgano electoral que garantiza la democracia en México, sin duda, ha perdido la confianza ciudadana al verse señalado por presuntos actos de corrupción.
Nos vemos en una próxima entrega de El Juego Sobre la Mesa.