Por: Zahr Zuleiman
La mañana de este martes, un grupo de vecinos se manifestó durante una sesión del Congreso del Estado para expresar su rechazo al Proyecto Integral del IMSS que se desarrolla en Guadalupe Ixcotla y Santa Cruz Guadalupe, en Chiautempan.
Se trata de un proyecto federal con una inversión cercana a los mil millones de pesos, que contempla nueva infraestructura para fortalecer los servicios de salud y que ha sido bien recibido por la mayoría de la población de ambas comunidades y del municipio, al considerar que puede convertirse en un importante detonante para la zona, generar mayor actividad comercial y elevar la plusvalía de los alrededores.
Sin embargo, un grupo menor de opositores mantiene su rechazo. Uno de sus principales argumentos ha sido que los terrenos pertenecen a la comunidad, versión que quedó desvirtuada por documentación oficial, en la que se acredita la propiedad del predio por parte del IMSS.
El conflicto ha escalado incluso a cuestionamientos sobre autoridades comunitarias y la realización de asambleas cuya legalidad ha sido puesta en duda.
Pero hay un punto que llama particularmente la atención: algunos de los opositores han planteado que sea la propia comunidad quien administre los recursos relacionados con el proyecto.
Y entonces surge una pregunta legítima: ¿la discusión se trata únicamente de defender los campos o también de quién tendrá el control sobre los recursos y actividades vinculadas con ese espacio?
Antes del proyecto, los campos presentaban condiciones de descuido, acumulación de basura y eran utilizados para partidos de futbol y convivencias. También existen señalamientos sobre el cobro de cuotas por los encuentros deportivos y su administración por parte de un grupo de vecinos, sin claridad pública sobre el destino de esos recursos.
Por eso, más allá de las posturas encontradas, lo importante es transparentar todo: qué recursos se recaudaban, quién los administraba y con qué fundamento.
El proyecto del IMSS es federal y representa una inversión histórica para la región. Su ejecución no debería quedar atrapada en una disputa por el control de un espacio o de recursos.