Zahr Zuleiman
En medio del tenso ambiente político que se vive en la entidad, el aspirante Ray Vázquez Conchas se mostró confiado, tranquilo, sereno y en paz. Su fortaleza no proviene de campañas de engaños ni de cálculos electorales, sino de un principio inquebrantable, la verdad.
El legislador federal con licencia ha construido su participación en el proceso interno alrededor de un mensaje de diálogo, unidad y reconciliación.
En sus más recientes declaraciones, comentó que la competencia por la Coordinación Estatal en Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional no debe terminar en una ruptura entre los distintos sectores del partido.
Y a nivel nacional, Morena, pidió suspender las actividades de los aspirantes, pero en los círculos políticos trascendió que el llamado “Gallo de Tlaxcala” está sereno, tranquilo y feliz porque su trabajo se basó en la verdad.
Además, en los últimos días salió a la luz pública que obtuvo una votación histórica en 2024, lo que le valió ser el quinto diputado federal más votado del país, incluso, le ganó a la propia gobernadora cuando ella compitió por el mismo cargo en 2018, y en esa época, venía con el apoyo del fenómeno social de Andrés Manuel López Obrador.
Para analistas, los casi 150 mil votos que logró Ray se debieron al trabajo en territorio que ha hecho durante 30 años, además, la gente lo conoce y lo ubica como una carta fuerte de Morena que va con los principios de no mentir, no robar y no traicionar.
Mientras, Vázquez Conchas mantiene la calma, el panorama del equipo contrario, es decir, del oficialismo, es distinto. La oposición está intranquila y nerviosa con sus estrategias aplicadas en los últimos días, como anticipar un triunfo que ni siquiera había tocado en el ámbito nacional.
El motivo es claro, su campaña se ha basado en mentiras, entre ellas, las encuestas falsas y los ejércitos de boots, herramientas de manipulación que busca inflar percepciones que la realidad no respalda.
Y Ray Vázquez se sumó además al llamado de unidad realizado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, con la propuesta de abrir una nueva etapa una vez concluida la contienda.
La apuesta, sostiene, es que los diferentes equipos permanezcan dentro del mismo proyecto y que las diferencias propias de la competencia interna no se conviertan en una fractura política.
En ese contexto, el aspirante se muestra como un perfil dispuesto al diálogo y a la construcción de acuerdos, particularmente ante el escenario de confrontación que se ha hecho visible entre distintos actores de Morena en Tlaxcala.
Para Vázquez Conchas, la unidad no deberá medirse únicamente en el discurso: tendrá que demostrarse después de la definición y en la capacidad de todos los grupos para trabajar juntos.