Bernardino Vazquez Mazatzi
Escritor y Periodista
Es más preocupante la estupidez voluntaria y natural de las actuales generaciones que la irrupción de la inteligencia artificial. La primera es consecuencia de falta de uso del sentido común y la segunda es la necesidad por explorar los alcances y límites de la raza humana.
Ambas traerán consecuencias para el futuro de la humanidad y creo que la que va a aniquilar a esta especie no será la tecnología sino la incapacidad del hombre para pensar.
En estos tiempos, amanecer de la ciencia de los humanoides, ya se empieza a vislumbrar el devenir del homo sapiens con la aparición de objetos remedo de personas y de animales que tienen la habilidad de razonar y moverse de forma autómata. Todavía no son un peligro, pero pronto lo serán.
Pero no debe preocuparnos tanto la inteligencia artificial como la ignorancia voluntaria y ya natural en algunos seres incapaces de pensar, analizar, reflexionar, sentir y ayudar. Ya deambulan algunos ejemplares por las calles con la mirada perdida o en comunicación con nadie y expresando su ignorancia negada, en soliloquios de discursos irrefutables y con aires de superioridad.
La tecnología, que no el conocimiento, ha absorbido la capacidad del hombre para socializar y puede hacerse invisible incluso en la mesa y en la cama. Los niños de la actualidad ya nacen con la sed, el hambre y la necesidad de un teclado y de los distractores que representan las redes sociales.
Dicen los estudiosos que antes se explicaba la ignorancia por la falta de información y de medios para acceder al conocimiento… hoy vemos que no era eso. El ciberespacio está repleto de datos y de basura. Y la raza humana está optando por la basura.
Si bien la inteligencia artificial no tiene límites y que la debilidad y fragilidad de esta raza presuntamente evolucionada no tiene defensa ni fuerza para impedir que la primera se apropie de su destino, pareciera que la extinción será voluntaria e inevitable por la ausencia de razonamiento y de sentido común.
Toda ciencia y conocimiento debió estar al servicio de la humanidad. Sin embargo, el exceso de libertad y el abuso de la tecnología habrán de ser el juicio y sentencia de esta raza de seres vivos presuntamente superior.