Gerardo Santillán
Los Estados de Tlaxcala, Durango, Sinaloa y Querétaro, no tienen ningún registro de investigaciones formales por aborto. En contrario, Ciudad de México, Nuevo León y Estado de México concentran el 67 por ciento de esas carpetas de investigación.
De acuerdo con el Mapa Delictivo en Materia de Aborto presentado por la agencias mexicana especializada en investigación de mercados, opinión pública y análisis de datos TResearch International, en el país y en lo que va del sexenio, con corte a julio de 2026, había mil 425 investigaciones formales iniciadas bajo ese rubro jurídico.
Un bloque de apenas tres entidades —la Ciudad de México con 374 denuncias, Nuevo León con 314 y el Estado de México con 268— absorbe de forma masiva el 67% de la incidencia global con 956 expedientes conjuntos.
En contraste, drástico, es la realidad de Estados como Sinaloa, Querétaro, Durango y Tlaxcala, que mantienen sus registros formalmente en ceros.
“Esa tendencia decreciente a largo plazo adquiere matices geográficos muy específicos al evaluar el comportamiento regional de la variación anual entre 2025 y 2026, donde se expone una marcada disparidad entre las entidades que registran repuntes y aquellas que han logrado contener el indicador”, indica el estudio.
Los picos más altos de investigaciones por aborto están relacionados con las zonas de mayor peso estadístico y poblacional.
En contraparte, la gran mayoría de las entidades federativas del país, incluyendo a Aguascalientes, Campeche, Chiapas, Colima, Durango, Sinaloa, Tlaxcala y Yucatán, defienden los suelos más bajos de la muestra al reportar variaciones planas o frecuencias mínimas que mantienen bajo control el comportamiento general de la serie.