Opinión de Cristian Flores
Que la gobernadora Lorena Cuéllar no esté enterada de lo que ocurre en Casa de Gobierno resulta bastante grave. A simple vista, podemos decir que no tiene autoridad dentro del inmueble gubernamental y que simplemente le mienten.
La discusión sobre el uso político de Casa de Gobierno no comenzó con las recientes fotografías que mostraron a brigadas pegando la imagen de Alfonso Sánchez en bolsas de Morena al interior del inmueble oficial. Tiene antecedentes desde 2023, cuando Entre Líneas Tlaxcala documentó que uno de los espacios de la residencia oficial era utilizado para almacenar miles de cobijas con el estampado de Morena Tlaxcala.
En ese momento, la pregunta era ¿cómo llegaron miles de cobijas de Morena al inmueble propiedad del Gobierno del Estado y quién autorizó que fueran resguardadas en un espacio oficial?
Sin embargo, quienes tenían representación política y capacidad para cuestionar lo ocurrido guardaron silencio. Anabell Ávalos Zempoalteca, entonces dirigente del PRI y hoy senadora de la República; Juan Manuel Cambrón, diputado local del PRD en ese momento; y Miriam Martínez, dirigente estatal del PAN, no acudieron ante la autoridad electoral para denunciar el presunto uso de Casa de Gobierno con fines partidistas.
El silencio de entonces contrasta con la postura que ahora muestran algunos actores políticos, quienes tres años después han decidido presentar denuncias por el presunto uso del mismo inmueble para actividades relacionadas con Alfonso Sánchez García, aspirante del oficialismo al gobierno de Tlaxcala.
Si desde 2023 había conocimiento de que Casa de Gobierno era utilizada para almacenar material con identidad partidista, ¿por qué nadie denunció en ese momento? ¿Por qué esperar a que el escenario electoral estuviera nuevamente en disputa para señalar lo que antes permaneció en silencio?
Pero el caso también abre otra interrogante hacia el interior del Gobierno del Estado. Si la gobernadora Lorena Cuéllar desconocía que la residencia oficial era utilizada para almacenar cobijas de Morena o para actividades relacionadas con promoción política, entonces existe una falla en los canales de información dentro de su propio equipo.
Cuando se reveló el almacenamiento de las cobijas, el entonces dirigente estatal de Morena Tlaxcala, Carlos Augusto Pérez Hernández, aseguró desconocer dicha situación. Lo mismo ocurrió con el entonces secretario de Gobierno, Sergio González Hernández, quien afirmó que nunca había visto ese material dentro de Casa de Gobierno.
Ambos deslindes dejaron una duda que hasta hoy permanece vigente: ¿quién tenía conocimiento de que esos materiales estaban ahí y quién permitió que fueran almacenados en un espacio gubernamental?
Ahora, con una nueva polémica sobre el uso de Casa de Gobierno, la explicación vuelve a ser que la gobernadora no sabía. Pero si desde 2023 ocurrían hechos dentro del inmueble oficial sin que la titular del Ejecutivo tuviera conocimiento, el problema no solo es el uso que se le pudo haber dado a Casa de Gobierno, sino la falta de control y comunicación dentro del propio gobierno estatal.
Porque si quienes debían informar no informan y quienes conocían los hechos no denunciaron cuando ocurrieron, la pregunta de fondo sigue siendo la misma: ¿quién realmente toma las decisiones dentro de Casa de Gobierno?
Nos vemos la próxima semana en El Juego Sobre la Mesa.
¿Quién manda en Casa de Gobierno?
Opinión de Cristian Flores
Que la gobernadora Lorena Cuéllar no esté enterada de lo que ocurre en Casa de Gobierno resulta bastante grave. A simple vista, podemos decir que no tiene autoridad dentro del inmueble gubernamental y que simplemente le mienten.
La discusión sobre el uso político de Casa de Gobierno no comenzó con las recientes fotografías que mostraron a brigadas pegando la imagen de Alfonso Sánchez en bolsas de Morena al interior del inmueble oficial. Tiene antecedentes desde 2023, cuando Entre Líneas Tlaxcala documentó que uno de los espacios de la residencia oficial era utilizado para almacenar miles de cobijas con el estampado de Morena Tlaxcala.
En ese momento, la pregunta era ¿cómo llegaron miles de cobijas de Morena al inmueble propiedad del Gobierno del Estado y quién autorizó que fueran resguardadas en un espacio oficial?
Sin embargo, quienes tenían representación política y capacidad para cuestionar lo ocurrido guardaron silencio. Anabell Ávalos Zempoalteca, entonces dirigente del PRI y hoy senadora de la República; Juan Manuel Cambrón, diputado local del PRD en ese momento; y Miriam Martínez, dirigente estatal del PAN, no acudieron ante la autoridad electoral para denunciar el presunto uso de Casa de Gobierno con fines partidistas.
El silencio de entonces contrasta con la postura que ahora muestran algunos actores políticos, quienes tres años después han decidido presentar denuncias por el presunto uso del mismo inmueble para actividades relacionadas con Alfonso Sánchez García, aspirante del oficialismo al gobierno de Tlaxcala.
Si desde 2023 había conocimiento de que Casa de Gobierno era utilizada para almacenar material con identidad partidista, ¿por qué nadie denunció en ese momento? ¿Por qué esperar a que el escenario electoral estuviera nuevamente en disputa para señalar lo que antes permaneció en silencio?
Pero el caso también abre otra interrogante hacia el interior del Gobierno del Estado. Si la gobernadora Lorena Cuéllar desconocía que la residencia oficial era utilizada para almacenar cobijas de Morena o para actividades relacionadas con promoción política, entonces existe una falla en los canales de información dentro de su propio equipo.
Cuando se reveló el almacenamiento de las cobijas, el entonces dirigente estatal de Morena Tlaxcala, Carlos Augusto Pérez Hernández, aseguró desconocer dicha situación. Lo mismo ocurrió con el entonces secretario de Gobierno, Sergio González Hernández, quien afirmó que nunca había visto ese material dentro de Casa de Gobierno.
Ambos deslindes dejaron una duda que hasta hoy permanece vigente: ¿quién tenía conocimiento de que esos materiales estaban ahí y quién permitió que fueran almacenados en un espacio gubernamental?
Ahora, con una nueva polémica sobre el uso de Casa de Gobierno, la explicación vuelve a ser que la gobernadora no sabía. Pero si desde 2023 ocurrían hechos dentro del inmueble oficial sin que la titular del Ejecutivo tuviera conocimiento, el problema no solo es el uso que se le pudo haber dado a Casa de Gobierno, sino la falta de control y comunicación dentro del propio gobierno estatal.
Porque si quienes debían informar no informan y quienes conocían los hechos no denunciaron cuando ocurrieron, la pregunta de fondo sigue siendo la misma: ¿quién realmente toma las decisiones dentro de Casa de Gobierno?
Nos vemos la próxima semana en El Juego Sobre la Mesa.
¿Quién manda en Casa de Gobierno?
Opinión de Cristian Flores
Que la gobernadora Lorena Cuéllar no esté enterada de lo que ocurre en Casa de Gobierno resulta bastante grave. A simple vista, podemos decir que no tiene autoridad dentro del inmueble gubernamental y que simplemente le mienten.
La discusión sobre el uso político de Casa de Gobierno no comenzó con las recientes fotografías que mostraron a brigadas pegando la imagen de Alfonso Sánchez en bolsas de Morena al interior del inmueble oficial. Tiene antecedentes desde 2023, cuando Entre Líneas Tlaxcala documentó que uno de los espacios de la residencia oficial era utilizado para almacenar miles de cobijas con el estampado de Morena Tlaxcala.
En ese momento, la pregunta era ¿cómo llegaron miles de cobijas de Morena al inmueble propiedad del Gobierno del Estado y quién autorizó que fueran resguardadas en un espacio oficial?
Sin embargo, quienes tenían representación política y capacidad para cuestionar lo ocurrido guardaron silencio. Anabell Ávalos Zempoalteca, entonces dirigente del PRI y hoy senadora de la República; Juan Manuel Cambrón, diputado local del PRD en ese momento; y Miriam Martínez, dirigente estatal del PAN, no acudieron ante la autoridad electoral para denunciar el presunto uso de Casa de Gobierno con fines partidistas.
El silencio de entonces contrasta con la postura que ahora muestran algunos actores políticos, quienes tres años después han decidido presentar denuncias por el presunto uso del mismo inmueble para actividades relacionadas con Alfonso Sánchez García, aspirante del oficialismo al gobierno de Tlaxcala.
Si desde 2023 había conocimiento de que Casa de Gobierno era utilizada para almacenar material con identidad partidista, ¿por qué nadie denunció en ese momento? ¿Por qué esperar a que el escenario electoral estuviera nuevamente en disputa para señalar lo que antes permaneció en silencio?
Pero el caso también abre otra interrogante hacia el interior del Gobierno del Estado. Si la gobernadora Lorena Cuéllar desconocía que la residencia oficial era utilizada para almacenar cobijas de Morena o para actividades relacionadas con promoción política, entonces existe una falla en los canales de información dentro de su propio equipo.
Cuando se reveló el almacenamiento de las cobijas, el entonces dirigente estatal de Morena Tlaxcala, Carlos Augusto Pérez Hernández, aseguró desconocer dicha situación. Lo mismo ocurrió con el entonces secretario de Gobierno, Sergio González Hernández, quien afirmó que nunca había visto ese material dentro de Casa de Gobierno.
Ambos deslindes dejaron una duda que hasta hoy permanece vigente: ¿quién tenía conocimiento de que esos materiales estaban ahí y quién permitió que fueran almacenados en un espacio gubernamental?
Ahora, con una nueva polémica sobre el uso de Casa de Gobierno, la explicación vuelve a ser que la gobernadora no sabía. Pero si desde 2023 ocurrían hechos dentro del inmueble oficial sin que la titular del Ejecutivo tuviera conocimiento, el problema no solo es el uso que se le pudo haber dado a Casa de Gobierno, sino la falta de control y comunicación dentro del propio gobierno estatal.
Porque si quienes debían informar no informan y quienes conocían los hechos no denunciaron cuando ocurrieron, la pregunta de fondo sigue siendo la misma: ¿quién realmente toma las decisiones dentro de Casa de Gobierno?
Nos vemos la próxima semana en El Juego Sobre la Mesa.