Frentes de Guerra

Precarias condiciones, una triste realidad

Por: Víctor Acosta Pérez.

El conflicto en la Universidad Tecnológica de Tlaxcala (UTT) va más allá de despedidos por supuesto incumplimiento de responsabilidades, por la falta de compromiso en la formación de profesionistas e interés sindicales como lo sostuvo el rector de esta institución, Lenin Calva Pérez, luego de ser acusado por cometer supuestos actos de corrupción, abuso de poder y de solapar acciones negativas de algunos directivos; más bien, este conflicto puso al descubierto las precarias condiciones laborales y salariales de maestros, personal administrativo, técnico y operativo no sólo de la UTT, sino de todo el nivel de educación superior en el país.

No se trata de victimizar a docentes y trabajadores de este sector, más bien, de evidenciar las necesidades, carencias y las malas condiciones físicas en las que operan aulas, laboratorios y oficinas administrativas, porque así nadie puede dar resultados de calidad.

Ante tan lamentable situación una gran mayoría de catedráticos y personal de apoyo prefieren callar  y trabajar con lo que hay, antes de perder el empleo por acercarse y alzar la voz para pedir material que muchas veces se entrega a cuenta gotas.

Nadie sabe del viacrucis que un maestro con grado de licenciatura o maestría vive para llegar a sus aulas a impartir la clase programada en sus planeaciones.

La gran ironía es que los docentes encargados de formar a las siguientes generaciones de profesionistas perciben un ingreso neto que muchas veces no alcanza los dos salarios mínimos mensuales.

Basta imaginar a un profesor universitario o tecnológico de asignatura, aparte de que se le exige una alta especialización técnica, título, cédula profesional, posgrado, certificaciones acordes a las materias que imparten es contratado bajo el esquema de hora-semana-mes, el valor de la hora ronda entre los 80 y 100 pesos, es decir, que un profesor con una carga de 20 horas semanales apenas alcanza los 6 mil o 7 mil pesos mensuales, pero no sólo es eso; ellos sí cobran periodos vacacionales proporcionales, pero sus contratos se interrumpen en horas para evitar generar derechos de antigüedad y además carecen de cualquier bono de arraigo o de transporte por la distancia del plantel o facultad.

Es una contradicción sistemática porque a mayor exigencia de nivel académico y mayor complejidad del plan de estudios menor es la seguridad laboral y la remuneración económica, mientras un maestro de educación básica rural cuenta con una red de protección del estado para mitigar la distancia, a través de los autobuses de traslado gratuito, el catedrático universitario debe buscar sus traslados o pagar por ellos, sin recibir alguna retribución de nadie.

El conflicto que estalló en la UTT, es un llamado de alerta a las autoridades tecnológicas y universitarias porque destapó la triste realidad que viven los maestros y trabajadores de apoyo de educación superior y más cuando se aspira a una verdadera educación de calidad.

La precariedad que se vive en este sistema educativo está provocando graves consecuencias que las autoridades educativas federales y estatales no pueden seguir ignorando, su falta de observación y atención está propiciando una fuga masiva de talentos, los profesionales con experiencia real en varias especialidades abandonan las aulas en cuento encuentran alguna oportunidad dejando la educación superior sin el componente práctico indispensable.

La verdad es que ya no es permisible simular con la calidad educativa, porque no se puede exigir innovación, acreditaciones internacionales y certificaciones a una plantilla de docentes cuando se vive en la incertidumbre económica y la fatiga del transporte diario.

El sistema universitario y tecnológico superior requiere de una reestructuración urgente en sus reglas de operación, las autoridades tienen a la vista la última palabra, o se invierte en quienes enseñan y en el desarrollo de la educación superior del país o todo será una simulación plasmada en los discursos de papel, pero el tiempo es que el acomoda a todos en su lugar, mientras, tanto, el conflicto en la UTT seguirá dando de qué hablar. Ya se verá.

 Bombazos…

Nos enteramos que los responsables de integrar y palomear la lista con los primeros 17 defensores de la transformación de morena, es decir, de los candidatos a las 17 gubernaturas que se renovarán en las elecciones del próximo año, tienen serias diferencias, aún no hay acuerdos para definir de una vez por todas si estos espacios serán encabezados por mujeres u hombres, aún persiste la incertidumbre, es decir, que aún no hay nada para nadie. Como la ve.

Artillería pesada…

Nos dicen que en próximos días, un nutrido grupo de habitantes del municipio de Chiautempan destapará al profesor Hedilberto Sánchez Vázquez para que en las elecciones del 2027 contienda por la alcaldía de Chiautempan; el maestro con más de 40 años de experiencia al servicio educativo competirá por el Movimiento Ciudadano (MC), este personaje ya figura con una buena posición en las encuestas, es decir, que está dentro de los que encabezan las preferencias electorales. Todo al tiempo.

Hasta la próxima entrega de Frentes de Guerra.

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