Zahr Zuleiman
En Amaxac de Guerrero, el presidente municipal Mauricio Pozos Castañón prepara una polémica propuesta que presentará en la próxima sesión de Cabildo: reducir a la mitad el salario de todos los integrantes del cuerpo edilicio con el fin de destinar esos recursos a la contratación de personal médico.
La iniciativa surge a unas semanas de que el Ayuntamiento concluya la construcción del dispensario médico y la Unidad Básica de Rehabilitación (UBR). De acuerdo con el alcalde, una vez que ambas instalaciones entren en operaciones, será indispensable contar con especialistas capaces de atender de manera gratuita a la población, especialmente a los sectores más vulnerables del municipio.
Pozos Castañón plantea que la síndico, los regidores, los presidentes de comunidad y él mismo se sometan a una reducción de ingresos. Con ese ahorro, afirma, podría financiarse la presencia constante de médicos y surtir medicamentos básicos para los padecimientos más comunes, lo que representaría una mejora sustancial en la calidad de vida de los habitantes.
Aunque la propuesta podría generar tensiones dentro del Cabildo, el munícipe confía en que el proyecto avance. De aprobarse, Amaxac se convertiría en uno de los primeros municipios en priorizar de manera tan directa el bienestar social por encima de los intereses individuales de sus representantes.
La iniciativa, que algunos ya califican como una medida al estilo del “AMLO tlaxcalteca”, podría marcar un precedente en la administración pública local y abrir un nuevo modelo de gestión municipal basado en la redistribución de recursos internos para fortalecer servicios esenciales.