Gerardo Santillán
Recluido desde hace nueve años en el CERESO de Tlaxcala y sin que se haya dictado sentencia definitiva, familiares de Daniel Alexis Molina Díaz recurrieron a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, para que intervenga en su caso y demuestre su inocencia, toda vez que – alegan – se le acusó de un delito que no cometió.
A través de una misiva que hicieron llegar a la Presidencia de la República, a las comisiones Estatal y Nacional de Derechos Humanos, así como a medios de comunicación, expusieron que ni la entonces Procuraduría ni la hoy Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE), han integrado debidamente la carpeta de investigación del caso en que Molina Díaz se dice víctima.
Y es que, según la versión firmada por Daniel Alexis, fue aprehendido hace nueve años – no detalla el motivo o delito – y su proceso no solo fue injusto con violaciones a sus derechos humanos, sino que incluyó tortura por parte de los policías de investigación que los arrestaron.
A pesar de que su defensa ha recurrido debidamente la sentencia con pruebas contundentes que acreditan su inocencia y la tortura de que fue objeto, continúa privado de su libertad porque la omisión en la integración de la carpeta de investigación.
Por lo que solicitaron a la jefa del Ejecutivo Federal a que instruya a las autoridades correspondientes en Tlaxcala, para que se revise con perspectiva de derechos humanos su expediente y se garantice la debida integración de la carpeta de investigación, a efecto de poder comprobar su inocencia y su acceso a la justicia.
En la carta, se hizo hincapié en que la sentencia corrió a cargo de la hoy fiscal del Estado, Ernestina Carro Roldán, cuando fungía hace casi una década como jueza penal.