Gerardo Santillán
Bajo la premisa de “ponerse la camiseta”, trabajadores de confianza de las diferentes dependencias del Gobierno del Estado, están siendo presuntamente obligados a afiliarse al partido Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) en Tlaxcala.
Desde el lunes, empleados al servicio del aparato gubernamental que buscaron a este medio, acusaron la versión de que por recomendación de los altos mandos (secretarios o directores), es necesario hacer la afiliación masiva.
El desfile de servidores públicos en un domicilio de la comunidad capitalina de Tizatlán, cercano a la sede estatal de MORENA, está programado por dependencias, días y horarios, a efecto de cumplir con el compromiso con el Movimiento y lograr la meta de afiliación en el Estado que es de unos 140 mil adeptos solo este 2025.
De forma ordinaria, la dirigencia estatal puso en marcha desde enero un proceso de credencialización con recorridos en los 60 municipios y en las 631 secciones electorales; sin embargo, ante un aparente desánimo ciudadano, los altos mandos determinaron echar mano de los trabajadores de confianza del Ejecutivo quienes, por obvias razones, no pueden señalarlo públicamente.
Entre los objetivos del partido marrón, la campaña de afiliación no solo se limita al registro mecánico de simpatizantes, sino a un ejercicio de concientización política con el uso de herramientas digitales, en el que los nuevos afiliados reciben información clara sobre los principios que sustentan a MORENA.