Zahr Zuleiman
Turistas locales y nacionales que visitaron Huamantla, fueron objeto de robos masivos por carteristas durante la tradicional “Noche que nadie duerme” y en la peregrinación de la La Virgen de la Caridad.
El turismo religioso es una de las principales actividades en el estado de Tlaxcala, y la cantidad de gente que llega al municipio huamantleco, es tal, que hombres, mujeres y hasta niños, bien organizados, cierran calles para provocar empujones, “apachurrar” a las víctimas y bolsearlos para pasarse el botín hasta desaparecer.
Uno de los ejemplos más recurrentes se reporta frente a la parroquia, previo y durante la salida de la imagen religiosa que hace el recorrido por las alfombras de aserrín, es allí, donde los malandros se introdujeron entre la gente y lograron robo de carteras pero sobre todo de equipos de telefonía.
Al igual que el año pasado, varias personas se dijeron víctimas, pero fue prácticamente imposible volver a entrar a la multitud e identificar a los maleantes.
Por lo anterior, los afectados alertaron a los visitantes a la “Huamantlada”, a extremar precauciones con sus pertenencias, pues seguramente los bandoleros volverán a salir.